El modelado BIM se ha convertido en una de las herramientas más importantes para mejorar la planificación, coordinación y gestión de proyectos de construcción.
Sin embargo, BIM no consiste simplemente en dibujar un edificio en 3D.
Un modelo BIM correctamente desarrollado contiene información técnica del proyecto y permite utilizarla durante distintas fases del ciclo de vida del activo: diseño, coordinación, medición, planificación, construcción, mantenimiento y gestión.
Para una constructora, esto supone una diferencia importante frente a trabajar únicamente con planos 2D.
En este artículo explicamos qué es el modelado BIM, qué información contiene un modelo, cómo se desarrolla, cuáles son sus principales ventajas y qué aplicaciones puede tener en una obra.
El modelado BIM, o Building Information Modeling, es el proceso mediante el cual se crea y gestiona una representación digital de un activo construido incorporando geometría, información técnica y relaciones entre sus diferentes elementos.
Un modelo BIM puede representar, por ejemplo:
Pero la principal diferencia respecto a un modelo 3D convencional es que los elementos no son únicamente geometría. Un muro BIM puede contener información como:
«Un modelo BIM no es simplemente un modelo tridimensional. Es un modelo digital estructurado que relaciona geometría e información.»
Esta diferencia es fundamental para comprender el verdadero potencial de BIM.
Uno de los errores más frecuentes consiste en utilizar ambos conceptos como si fueran equivalentes. No lo son.
Por eso, un modelo BIM debe plantearse desde el principio teniendo claro para qué se va a utilizar.
La información dependerá del proyecto y de los usos BIM definidos, pero un modelo puede contener diferentes categorías de información.
Define la forma, dimensiones y posición de los elementos: longitud, anchura, altura, área, volumen, posición y orientación.
Puede describir cómo se ejecuta o compone un elemento: sistema constructivo, materiales, capas, espesores y fases de ejecución.
Puede incorporar parámetros específicos relacionados con el funcionamiento del edificio o de sus instalaciones: potencia, caudal, conductividad, resistencia, rendimiento y características de equipos.
Cuando el modelo se estructura adecuadamente, sus elementos pueden relacionarse con partidas, mediciones, precios, costes y unidades de obra. Esto permite desarrollar procesos de medición y presupuestación vinculados al modelo.
En proyectos orientados a la explotación del activo pueden incorporarse datos como fabricante, modelo, número de serie, fecha de instalación, periodicidad de mantenimiento, manuales y garantías. Esto permite que el modelo tenga utilidad más allá de la fase de diseño y construcción.
El proceso depende del tipo de proyecto y del nivel de información requerido. De forma simplificada, puede dividirse en varias etapas.
En proyectos BIM colaborativos es habitual trabajar con diferentes modelos disciplinarios. El modelo federado permite visualizar conjuntamente la información de las distintas disciplinas sin que necesariamente exista un único archivo que contenga toda la información.
Esta metodología facilita la coordinación entre los diferentes equipos.
Una de las aplicaciones más conocidas del BIM es la detección de interferencias.
Imaginemos que un conducto de ventilación atraviesa una viga estructural. En un plano 2D puede resultar difícil detectar el problema dependiendo de la representación utilizada. En un modelo BIM coordinado, las diferentes disciplinas pueden analizarse conjuntamente para identificar esta interferencia.
Otros ejemplos:
Detectar estos problemas durante el diseño puede evitar modificaciones, retrasos y trabajos adicionales durante la ejecución.
Para una constructora, el valor del BIM no termina en la fase de diseño. El modelo puede utilizarse como herramienta de apoyo durante la ejecución.
El verdadero valor del BIM aparece cuando el modelo deja de ser simplemente un entregable y se convierte en una herramienta de producción. Un modelo correctamente desarrollado puede responder preguntas como: ¿qué elementos tengo que ejecutar?, ¿dónde se encuentran?, ¿cuándo debo ejecutarlos?, ¿qué cantidades necesito?, ¿qué interferencias existen? Ahí es donde BIM empieza a generar un retorno económico tangible.
Los beneficios dependen de cómo se implemente BIM y de los usos previstos. No basta con crear un modelo 3D para obtener automáticamente todas sus ventajas.
El término LOD aparece con frecuencia cuando se habla de modelado BIM. Sin embargo, debe utilizarse con precisión porque su significado puede variar según el estándar o marco de trabajo empleado.
En determinados contextos, LOD se utiliza para describir el nivel de desarrollo o definición de los elementos del modelo. La idea fundamental es que no todos los elementos necesitan el mismo grado de desarrollo en todas las fases del proyecto.
Por ejemplo, un elemento en una fase inicial puede representarse de forma conceptual, mientras que posteriormente puede necesitar información mucho más detallada para fabricación o ejecución. Por ello, no tiene sentido modelar todo con el máximo nivel de detalle desde el principio.
Una estrategia BIM adecuada no consiste en introducir la mayor cantidad posible de información. Consiste en introducir la información necesaria, en el momento necesario y con el nivel de calidad necesario.
Un modelo excesivamente detallado puede aumentar el tiempo de modelado, incrementar el tamaño de los archivos, dificultar la gestión e introducir información que nadie utiliza. Por el contrario, un modelo insuficientemente desarrollado puede no servir para los usos BIM previstos.
BIM adquiere todo su potencial cuando diferentes agentes trabajan de forma coordinada. En un proyecto pueden intervenir promotor, arquitecto, ingenieros, consultores, constructora, subcontratistas, fabricantes, dirección facultativa y coordinadores BIM.
Para que esta colaboración funcione es necesario establecer procedimientos claros de intercambio y gestión de la información. Aquí entran en juego conceptos como:
BIM no es únicamente software. Es también información, procesos y colaboración.
Existen diferentes plataformas y herramientas. Entre las más conocidas se encuentran Autodesk Revit, Archicad, Allplan, Tekla Structures, Civil 3D, Bentley OpenBuildings y Bentley OpenRoads. La elección depende de la disciplina, el proyecto, los requisitos del cliente y el ecosistema tecnológico utilizado por los diferentes agentes.
Además, la interoperabilidad es fundamental. Los formatos abiertos como IFC pueden desempeñar un papel importante cuando es necesario intercambiar información entre diferentes plataformas.
Revit es una herramienta de modelado. BIM es una metodología de gestión de información aplicada al ciclo de vida de un activo. Utilizar Revit para dibujar un edificio no significa necesariamente que exista un proceso BIM. Para hablar de una implementación BIM real deben existir objetivos, procesos, requisitos de información, responsabilidades y procedimientos de intercambio y gestión de la información.
No todos los proyectos necesitan el mismo nivel de implementación BIM. Su utilidad aumenta especialmente cuando existe:
Sin embargo, incluso proyectos pequeños pueden beneficiarse de determinadas aplicaciones BIM si se seleccionan correctamente. La clave no es utilizar BIM porque «esté de moda». La clave es determinar qué problema queremos solucionar con BIM.
Si una constructora está valorando contratar un servicio de modelado BIM, no debería limitarse a preguntar: «¿Sabes utilizar Revit?»
La pregunta importante debería ser: «¿Puedes desarrollar un modelo que responda a las necesidades concretas de mi proyecto y de mi proceso constructivo?»
Antes de contratar un servicio BIM conviene definir:
Esto permite comparar propuestas de forma mucho más objetiva.
No existe un precio único. El coste depende principalmente del alcance del trabajo. Entre los factores que pueden influir se encuentran:
Por ello, comparar únicamente precios por metro cuadrado puede resultar engañoso. Dos modelos con la misma superficie pueden requerir cantidades de trabajo completamente diferentes.
Una aplicación especialmente interesante es la generación de modelos BIM a partir de edificios o infraestructuras existentes. En estos casos pueden utilizarse planos existentes, levantamientos topográficos, fotogrametría, escaneado láser o nubes de puntos.
El resultado puede utilizarse para rehabilitación, reformas, mantenimiento, gestión de activos, coordinación de instalaciones y documentación del estado actual.
Cuando la documentación existente es insuficiente, el levantamiento mediante nube de puntos puede proporcionar una base geométrica muy precisa para desarrollar el modelo.
El modelado BIM puede constituir una de las bases para desarrollar sistemas digitales más avanzados. Sin embargo, BIM y gemelo digital no son sinónimos.
Un gemelo digital puede incorporar información dinámica procedente de sensores, sistemas de control u otras fuentes y utilizarla para monitorizar el comportamiento de un activo real. El modelo BIM puede formar parte de ese ecosistema, pero el concepto de gemelo digital va más allá de la representación geométrica.
El modelado BIM no consiste en crear un edificio en tres dimensiones. Consiste en estructurar información digital del proyecto para poder utilizarla durante las diferentes fases de su ciclo de vida.
Su verdadero valor aparece cuando el modelo se desarrolla con un objetivo definido y se integra dentro de un proceso de trabajo. Para una constructora, BIM puede aportar valor en coordinación, mediciones, planificación, control de obra, gestión de cambios, documentación y gestión de activos.
No es «¿Necesitamos BIM?» sino «¿Qué queremos conseguir mediante BIM y qué información necesitamos para conseguirlo?»
En AZ BIM Ingeniería desarrollamos soluciones de modelado y coordinación BIM orientadas a proyectos de construcción, con especial atención a la utilidad práctica del modelo durante la ejecución. Si eres una constructora y necesitas apoyo para modelar un proyecto, coordinar disciplinas, extraer información del modelo o integrar BIM en tus procesos de trabajo, podemos estudiar el alcance del proyecto y definir una solución adaptada.
Referencias y estándares recomendados. Para profundizar en la metodología BIM conviene consultar la familia ISO 19650 sobre gestión de la información mediante BIM, así como definir desde el inicio los requisitos de información, usos BIM, entregables y procedimientos de coordinación.
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