Si tu local va a generar ruido —y la inmensa mayoría lo hace, ya sea por música, maquinaria, aglomeración de público o simple actividad diaria— la normativa acústica es uno de los puntos que con más frecuencia retrasa o complica la licencia de actividad. Muchos expedientes se detienen precisamente aquí, cuando ya se ha invertido tiempo y dinero en el resto del proyecto.
En esta guía repasamos cuándo se aplica la normativa de ruido en Canarias, qué es el estudio acústico, cuánto cuesta cumplir y qué errores evitar para no encontrarte con sorpresas a mitad de la tramitación.
La normativa de ruido entra en juego siempre que tu actividad genere emisión sonora relevante: música ambiente o en directo, impactos de maquinaria o pesas, aglomeración de personas, o el simple funcionamiento de equipos e instalaciones. En la práctica, esto afecta a la mayoría de negocios que abren al público.
Ruido de impacto por pesas y máquinas, además de música y aglomeración de público en horas punta.
Música, equipos de sonido y ruido de aforo, especialmente en horario nocturno y en zonas residenciales.
Maquinaria de cocina, extracción de humos y ruido de clientes en terraza o sala.
Instalaciones técnicas (climatización, ventilación) que pueden transmitir vibraciones a viviendas colindantes.
En términos generales, un local debe garantizar tres cosas: que no supera los niveles de ruido permitidos, que no transmite ruido a las viviendas colindantes y que cumple con el aislamiento acústico mínimo exigido por el CTE DB-HR (Protección frente al ruido). El cumplimiento de estos tres puntos se acredita mediante un estudio técnico y, en la mayoría de los casos, mediante mediciones reales una vez ejecutadas las obras.
El estudio acústico es el documento técnico que analiza el local, calcula el aislamiento necesario en función de la actividad prevista y define las soluciones constructivas necesarias para cumplir la normativa. Es obligatorio en la práctica totalidad de actividades con emisión de ruido y forma parte de la documentación que se presenta junto con el proyecto técnico para tramitar la licencia de apertura.
El estudio acústico no es un trámite decorativo: es el documento que determina si necesitas obras de insonorización y de qué magnitud. Encargarlo antes de firmar el alquiler del local es la decisión que más dinero puede ahorrarte.
Una vez adaptado el local conforme a las soluciones definidas en el estudio, se realizan mediciones reales in situ para comprobar que el aislamiento ejecutado cumple efectivamente con los niveles exigidos. En muchos municipios, sin este certificado de medición no se puede obtener la resolución favorable de la licencia, por muy bien planteado que esté el proyecto sobre el papel.
Si el estudio acústico revela que el local no cumple con el aislamiento necesario, las soluciones más habituales son:
Este tipo de intervención es especialmente frecuente —y especialmente necesaria— en actividades como los gimnasios, donde el ruido de impacto y la música conviven con la exigencia de estar, muchas veces, en bajos con viviendas encima.
El coste depende totalmente del estado de partida del local, pero como orientación general:
Estas cifras pueden variar bastante según la superficie, el tipo de actividad y el aislamiento de partida del edificio. Para una visión más completa de todos los costes asociados a una licencia de actividad, puedes consultar nuestra guía de costes de licencia de actividad.
En Gran Canaria son muy habituales los locales comerciales ubicados en bajos de edificios de viviendas. En estos casos, el nivel de exigencia acústica es alto y los conflictos por ruido con la comunidad de vecinos son frecuentes si el aislamiento no se ha resuelto correctamente desde el principio. Si además hay obras de acondicionamiento con intervención de varias empresas, conviene tener en cuenta que también puede ser obligatorio contar con un coordinador de seguridad y salud conforme al RD 1627/1997.
Seguir este orden evita la mayoría de las sorpresas y de los sobrecostes que suelen aparecer cuando el aislamiento acústico se aborda tarde.
En la práctica totalidad de actividades con emisión de ruido, sí. El proyecto técnico debe justificar el cumplimiento del CTE DB-HR, y esa justificación requiere un estudio acústico, ya sea como documento independiente o integrado en el propio proyecto.
Depende del municipio y del tipo de licencia, pero en la mayoría de actividades clasificadas no es posible iniciar la actividad sin haber acreditado el cumplimiento acústico. Te recomendamos verificarlo con detalle antes de dar por cerrado el calendario de apertura.
Facilita el proceso, pero no elimina la necesidad de justificar el cumplimiento a tu nombre y para tu actividad concreta. Conviene revisar si el aislamiento existente sigue siendo suficiente para el nuevo uso.
Desde AZ BIM Ingeniería coordinamos tanto el estudio acústico como las mediciones finales dentro del proyecto técnico completo, integrando esta parte con el resto de la documentación de la licencia.
La normativa acústica no es un trámite más dentro del expediente: es uno de los factores que más condiciona el coste, los plazos y, en última instancia, la viabilidad de tu local. Resuelto bien desde el principio, evitas conflictos con vecinos y con el ayuntamiento y abres sin sobresaltos. Resuelto tarde, genera retrasos, sobrecostes y, en el peor de los casos, denuncias.
Si tienes un local en mente y no sabes si el ruido va a ser un problema, cuéntanos las características y te damos una valoración clara y sin compromiso.
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